AMOR DIVINO ES ORDEN DIVINO

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La Vida es orden, y ese orden es Amor. Pero algunas personas creen que “vivir la vida” es estar en el desorden del follón, la marcha, la fiesta, la borrachera, el gastar dinero, la gritadera; estar a la orilla de una piscina con una copa de piña colada, salir de compras y gastarlo todo, andar en un buen auto último modelo con una pareja guapa y a la moda. Con esa actitud, empieza la gente a quedarse sin ahorros, fumando o metida en una discoteca. Llenándose de humo de cigarrillo, bebiendo en exceso y trasnochando, paulatinamente va dañando su salud. Lo que está haciendo es buscar la muerte. Vivir no es sinónimo de desorden, porque la vida es Orden Divino, y en ese orden hay un inmenso amor. Hay orden en un pino, cuyas ramas grandes están en la parte de abajo y se ordenan hasta la copa, de mayor a menor. Hay orden en la madera de su tronco, donde se ve un circulo central, que es el más antiguo y sostiene la mayor vitalidad, y los aros concéntricos mas jóvenes están hacia la periferia.

A veces, el orden se confunde con autoritarismo, militarismo, dictadura y autocracia. Cuando hay mucho desorden, el que llama al orden es acusado de recto y amargado, pero esa persona lo que hace es amar. Porque el “Amor es Orden”.

 Así como vivir en desorden daña la vida de uno y la de los demás, vivir en orden es amor y respeto por nosotros mismos y quienes nos rodean. En todo, para realizar algo, lo primero es “ordenar”. El principio del Orden y del Amor es: “Junto lo que va junto”. Eso es un principio cósmico. El árbol de mangos no puede dar fresas, porque si esto sucediera, seria un desastre universal. El que llega último a una conferencia se debe sentar de último, porque si busca puesto adelante, creara un desorden. Eso es Orden.

Algunas veces hay personas que amenazan con irse de los grupos cuando uno comienza a poner Orden.  Es mejor que se vayan, porque esos seres, con su rechazo al Orden, perjudican a los grupos; ellos creen que uno los está regañando porque les dice las cosas como son. No te ofendas por el regaño, sino ve lo que estás aprendiendo de él. Pero el egotismo de ciertos individuos es tan grande que, cuando los llaman al orden, dicen: “Qué mal carácter tiene esa persona”, “qué estricto es el facilitador”. Antes de condenar al que te llama al orden, debes hacer el “yo pecador” y decirte: “Déjame ver la falta por la que me han llamado la atención”. Esa es la forma de crecer.

No es necesario predicar el “Orden de la Vida”, ni que se escriba en un manual; observa, ve, recapacita sobre lo que se debe hacer y, simplemente, dándote cuenta, de forma natural, asumirás el Orden en cualquier asunto de la vida. Si uno va por primera vez a la iglesia, no puede llegar para ocupar el puesto del reverendo; uno se sienta de último, para que no le pidan el asiento porque allí va otra persona. Si después que todos ocuparon su sitio, uno ve que se puede adelantar, lo hace, con mucho cuidado. Si en un concierto o una iglesia uno se comporta con tanto respeto, en charlas de Metafísica debe actuar con más respeto todavía. ¿O es que estar metidos en algo espiritual es el permiso para la desfachatez?

Uno no se mete en una escuela espiritual y aprende sobre la Libertad, para desafiar el Orden y el sentido común; tampoco para tener la autoridad de juzgar espiritualmente a alguien, creyéndose escogido, el que conoce la espiritualidad mejor que los demás, o sentirse superior y auto-licenciarse para estar publicando y atacando los defectos de otros, por que uno se cree perfecto. Eso es falta de Amor.

Una forma de comprender el Amor es descubrir el rechazo y el odio que hay en uno, por medio de la autoobservación aguda. Todo lo que Unifica y Ordena es Amor; lo que separa y desordena es odio. “La vida ordena, pero no divide”. Se puede tener orden sin división. El verdadero Amor es Orden y ordena. Cuando el Amor ordenador se manifiesta, los que están en desorden se disgustan y dicen que no es Amor. Confunden el Amor, creyendo que es complacencia con el desorden, la cursilería, el mal gusto y la mediocridad. En los grupos donde hay Amor existe orden, seriedad, constancia, progreso, labores ordenadas, planes de trabajo y mucho entendimiento entre las partes. El amor sin inteligencia hace daño, y el Amor sin Orden es caos.

Rubén Cedeño, Libro Rayo Rosa.

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Written by Metafísica Activa

La Metafísica compartida por Conny Méndez - Rubén Cedeño es una filosofía práctica para la vida diaria; se ocupa de la Mente Positiva, el Cristo Interno, los Siete Rayos (Aspectos de Dios), y el Perdón. Trabajamos para construir un mundo mejor, sin destruir, dividir, ni fragmentar.

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